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Kia Rio EX Pack vs. Mazda2 i Grand Touring

En Comparativa | Jueves, 16 de Noviembre 2017

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El que hace no mucho era uno de los referentes entre los hatchbacks subcompactos se renovó sutilmente para 2018, así que aprovechamos para enfrentarlo a un reciente rival que ha sabido posicionarse gracias a una estrategia rompedora y competitiva. Ambos se arman en México.      
 

Por Manuel Fernández (@Mfer_89)           Fotos: Carlos Quevedo

 

Mazday Kia están de moda entre los compradores mexicanos, son marcas cuyo éxito reside en productos atractivos no solo desde lo visual, también por propuestas que en el caso de los nipones involucran un trabajo técnico avanzado, mientras los coreanos optan por argumentos más racionales sin abandonar un aspecto atractivo. Los dos se pueden considerar autos de calidad y bien desarrollados para nuestras vías pero, por casi 300 mil pesos en estas variantes tope de línea, ¿cuál es el mejor?

 

 

Si algo hizo famoso al Mazda2, además de las listas de espera que hubo hasta hace poco, fue el enfoque dado hacia el buen manejo, virtud subjetiva pero muy real que también caracteriza a sus hermanos de marca. Eso, aunado a su diseño interior y exterior, lo hace muy atractivo para el público entusiasta: un auto emocional que con pequeños detalles quiere convencer incluso a quienes están acostumbrados a vehículos de marcas más aspiracionales (entiéndase premium).

 

 

El Kia, en cambio, ha jugado a romper estereotipos con mucho éxito, tal vez ayudado por una buena fama de confiabilidad ganada a pulso en Estados Unidos o Latinoamérica, donde en algunos mercados ya ha estado presente por décadas. Y su carta en contra del 2 no es tratar de imitar su enfoque pasional, sino la calidad y relación costo/beneficio a punta de equipamiento, pues Kia ofrece seis bolsas de aire y control de estabilidad desde las versiones de acceso disponibles para el público (hay un flotillero con dos).

 

 

Se podría decir que la surcoreana es uno de los pocos fabricantes que, más que cumplir con un mínimo, piensa con ética de cara a la protección de sus usuarios, algo fundamental en carreteras tan peligrosas como las mexicanas. Y seguro muchos vieron los negativos resultados divulgados por el LatinNCAP al evaluar un Rio en sus pruebas de choque, así que no sobra aclarar que dichas calificaciones no aplican para México al no comercializarse unidades tan mal equipadas como en algunos países al sur del continente.

 

 

Así pertenezcan al mismo segmento, las cabinas no pueden ser más disímiles en su orientación. Por habitabilidad tienden a quedarse cortos y es casi lógico pues son igual de largos (406 cm), con cotas igual de estrechas atrás para las piernas, aunque con decente despeje para acomodar a los más altos (91 cm desde la base de la banca). A lo ancho el Rio compensa un poco con 145 cm en las plazas delanteras y 140 en las posteriores (vs 143/138 en el 2) y termina sacando más ventaja con una cajuela con una boca de acceso más gruesa y 45 litros más de capacidad. Esa mayor practicidad también se refleja en que el Rio dispone de una codera con cajón y una mejor bandeja portaobjetos delante de la palanca.

 

 

El Mazda pareciera resaltarse con un tratamiento mucho más cautivador a la vista y al tacto, con su minimalista tablero asimétrico con una tira de abultada piel recorriéndolo, la sensación al abrir o cerrar puertas, al presionar botones o mover perillas, las texturas mejor trabajadas de sus plásticos que, además, brillan menos y lucen no tan económicos, eso sumado a un grueso volante, unos instrumentos menos convencionales con el tacómetro central saliendo sobre dos pantallas digitales y hasta una lámina que se interpone a la altura de los ojos para mostrar la velocidad en un plano que implique menos distracciones.

 

 

Ese intento de subirse de nivel también se evidencia en que haya elementos como los asientos con calefacción en la primera fila o un tapizado mixto, pero esa impresión de casi lujo queda a medias cuando el ojo (y la mano) agudo descubre que la piel de un panel de la puerta no enrasa del todo, que el cobertor interno del portón de la cajuela es digno de un auto 100 mil pesos más económico o que el limpiaparabrisas trasero queda atravesado en el cristal en su posición de apagado. Minucias que hacen que así el Rio no sea más vistoso, consiguen que luzca más parejo en calidades al no delatar fallos de atención al detalle como los mencionados en el 2.

 

 

Lo que no es una minucia es que haya solo dos bolsas de aire en el Mazda y ese es un gran argumento en contra porque ya existen coches más accesibles, aun en segmentos mayores, con seis.

 

Algo en lo que sí se desmarca el Mazda es en la postura de mando. Sentarse en el 2 hace que uno se familiarice con mucha rapidez. Es un guante en cómo se integra al cuerpo por la ubicación de pedales (con un acelerador anclado al suelo), el rango de ajuste del volante, por la disposición de los mandos alrededor e incluso la cercanía de los retrovisores que, eso sí, no son tan buenos como en el Rio, que solo saca ventaja en el apoyo de sus cojines en la zona lumbar, aunque no en soporte lateral.

 

 

En el manejo la visión de los japoneses también se separa de los surcoreanos, como ya muchos deben suponerlo.

 

No, el Rio no ofrece una conducción mala, ni mucho menos. Está dentro de un buen estándar de precisión y modernidad, pero en cuanto a sensaciones el trabajo en Mazda llega a un nivel distinto. Es más intuitivo al momento de guiarlo a través de una dirección referente por ser más directa y estar mejor graduada en su asistencia, por unos frenos más progresivos en su respuesta (muy inmediatos, más delicados en el Kia) o un andar más silencioso y homogéneo pese a una distancia entre ejes casi idéntica, lo que delata una estructura mejor conseguida (de un ingeniero de BMW aprendimos que una estructura rígida es clave para que la suspensión trabaje mejor).

 

 

Y eso no es todo: el Mazda podrá ser menos poderoso en el papel, pero en la práctica su impulsor exhibe una respuesta más pareja a lo largo del tacómetro, así que juntándose a una caja automática más inmediata al reaccionar y rápida entre cambios (aún mejor en un modo Sport que no tiene el Kia) y un peso 100 kilogramos menor según nuestra báscula, da como resultado un desempeño real superior.

 

 

Todo tiene un pero, y tal como en los comentarios de cada habitáculo, el japonés vuelve a quedarse a medio camino en su esfuerzo por ser mejor, porque así equipe unas llantas excelentes de serie, muestra unos frenos que por más que tengan buen tacto al pedal, se alargan demasiado en distancias de pánico. Solo por ejemplificar, desde 140 km/h paró casi 18 metros después en relación al Kia. Y desde 100 tiene números de SUV grande, no de subcompacto. Una vez más, el Kia es más consistente y balanceado en conjunto y justo eso es lo que le da la corona en esta disputa, porque no se maneja mejor, no es tan llamativo por dentro ni por fuera, pero por 3,000 pesos más (a fecha de publicación) frena mejor, tiene cuatro bolsas de aire más, una mejor cajuela, quemacocos, cámara de estacionamiento trasera con guías (el 2 ni sensores de proximidad), antiniebla posterior o acceso manos libres (el Mazda solo el encendido).

 

 

El 2 compensa en parte con sus excelentes faros LED, aunque las halógenas de su contrincante llevan una función de alumbrado en esquinas independiente a los faros de niebla.

 

Un potencial líder del segmento que en su año-modelo 2018 pudo ponerse al frente, pero Mazda parece estar segura en lo que tiene ahora y no quiso cambiarlo demasiado, tal como lo que le pasa a SEAT con el nuevo Ibiza... ¿Exceso de confianza?

 

Kia Rio

 

Unidad probada

298,900 pesos (a fecha de la publicación)

 

NOS GUSTA

-      Seguridad en todas las versiones

-      Visibilidad

-      Balance general

 

NOS GUSTARÍA

-      Menor consumo

-      Caja más inmediata

-      Mayor agilidad al límite

 

Mazda2

 

Unidad probada

295,900 pesos (a fecha de la publicación)

 

NOS GUSTA

-      Conducción pasional

-      Iluminación

-      Ergonomía

 

NOS GUSTARÍA

-      Unos frenos a la altura

-      Más bolsas de aire

-      Acabados más parejos

 

Resumen técnico

 

 

Kia Rio

Mazda2

MOTOR

 

 

Tipo/cilindrada:

L4, 1,591 cc

L4, 1,496 cc

Potencia máxima:

121 HP a 6,300 rpm

106 HP a 6,000 rpm

Par máximo:

152 Nm a 4,850 rpm

139 Nm a 4,000 rpm

TRANSMISIÓN

 

 

Caja:

Automática,

Automática,

 

seis velocidades

seis velocidades

Tracción:

Delantera

Delantera

DIMENSIONES

 

 

Largo x ancho x alto:

406 x 172 x 145 cm

406 x 169 x 149 cm

Distancia entre ejes:

258 cm

257 cm

Cajuela:

325 litros

280 litros

Peso vacío:

1,170 kg

1,070 kg

PRUEBAS AUTOMÓVIL(a 2,240 msnm)

 

 

0 a 400 metros:

19.61 s

19.26 s

Rebase 80 a 120 km/h

10.65 s

9.34 s

Frenado de 100 a 0 km/h:

38.6 m

45.8 m

Consumo medio:

14.02 km/l

15.5 km/l

 

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