Videos

Ratas aprenden a manejar

En un estudio de la Universidad de Richmond, se enseñó a manejar a un grupo de ratas y, sorprendentemente, redujeron sus niveles de estrés.

Por José Virgilio Ordaz.

 

Hace unos años, vimos una iniciativa de una asociación de protección a los animales de Nueva Zelanda y MINI para enseñar a manejar a perros que requerían ser adoptados.

Si los perros pueden, las ratas también

Los canes lo hacían bastante bien, girando el volante y realizando cambios en un auto especialmente adaptado para ellos. Ahora toca turno a la Universidad de Richmond, en Virginia, que ha ido un paso más allá y ha elegido nada menos que ratas y no, no es un experimento ocioso.

 

Y sí, las ratas pueden manejar

Por supuesto, las ratas no pueden manejar un auto para humanos, por lo que se creó el VOR –Vehículo Operado por Roedores-. Aunque sus maniobras son más bien accidentadas, se desenvuelven aceptablemente. Para la prueba se utilizaron 6 hembras y 11 machos, aunque no se especificó qué grupo tuvo mejores resultados.

VOR

El ‘vehículo’ es un recipiente de plástico con una plataforma de aluminio y lo que parece ser unas ruedas eléctricas sacadas de un auto a control remoto. Se maneja con tres barras de cobre, la rata cierra el circuito y hace que avance al frente, derecha o izquierda según la barra que toque.

 

Ratas con altas capacidades

Kelly Lambert, profesora de neurociencia conductual y responsable del estudio, deseaba evaluar capacidades ya conocidas de las ratas, como reconocimiento y manipulación de objetos, así como su sentido de orientación, pero ahora en un entorno diferente que les exigiera usar patrones nunca antes usados.

Con menor estrés

Contrario a la mayoría de los humanos, el manejar tuvo un efecto relajante en los roedores, dados sus niveles de deshidroepiandrosterona, la hormona que regula el estrés. Para que lograran su objetivo, se les ofrecía alimento como recompensa.

 

Química cerebral

La experiencia se equipara a cuando las personas logran dominar una nueva habilidad, pues da la sensación de ganar control sobre nuestro medio ambiente, al mejorar sus marcadores de resistencia emocional, ‘nuestro comportamiento realmente cambia nuestra neuroquímica’, señala Lambert.

Terapia conductual

Contrario a las ratas conductoras, aquellas que viajaron como ‘pasajeras’ aumentaron su nivel de estrés. Esperan que el experimento ayude  a mejorar la terapia conductual para el tratamiento enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson.

 

La seguridad primero

Pese a la ausencia de ABS y bolsas de aire, ninguna rata sufrió lesiones durante el estudio.